Historia

La Iglesia Católica

Nuestro Señor Jesucristo fundó una sola Iglesia la cual, según los Credos, es Una, Santa, Católica y Apostólica. En la actualidad esta iglesia se halla visiblemente dividida en dos grandes bloques: Católica y Protestante. El bloque Católico esta formado por tres ramas: Romana, Ortodoxa y Anglicana. Que matienen, esencialmente, la misma Fe y Orden.

Estas tres Iglesias son Catolicas porque creen en la totalidad de la fe cristiana tal como está contenida en la Biblia, definida por los VI Concilios Ecuménicos y resumida en los Credos Apostólico, Niceno y de san Atanasio.

Estas tres Iglesias nacen en los dos primeros siglos de Nuestra Era. Su catolicidad se mantiene mediante la preservación de cuatro elementos esenciales: las Sagradas Escrituras, los Credos Ecumenicos, los Sacramentos y el Ministerio Apostólico de Obispos, presbiteros y diáconos.

Un poco de Historia

El cristianismo llegó desde Oriente a Italia y a las Islas Británicas en una edad muy temprana. Ambas Iglesias Occidentales, aunque en comunión con el resto de la Cristiandad desarrollaron una vida independiente desde su fundación. En el siglo VII Inglaterra e Italia efectuaron una unión gradual hasta el Siglo XVI, en que la I. Anglicana recupera su independencia y desde entonces continúa como una rama autónoma y legítima dentro de la Santa Iglesia Católica de Cristo. Las dos sedes episcopales más importantes de Italia e Inglaterra han sido Roma y Canterbury, respectivamente; así como en Oriente la sede principal es Constantinopla.

Catolicidad de la doctrina

De acuredo con la antigua doctrina de S Ignacio de Antiquia (circa A.D. 112), que comparten las tres Iglesias, se establice que el obispo diocesano es la expresión visible de la Iglesia Católica y que la comunión con él asegura y garantiza la vilidez de todo lo que se hace en la Iglesia, incluyendo el Bautismo y la Eucaristía. Cada rama del catolicismo ha desarrollado sus propias variantes en materia de orden, disciplina y culto.

Lo Especifico Anglicano

Biblia, Tradición y Razón han sido los pilares de la identidad anglicana.

El culto anglicano es Litúrguco y sacramental. En la Sagrada Eucaristía en donde creemos que el pan y el vino consagrados por un Obispo ó por un Presbitero se convierten en Cuerpo y la Sangre sacramentales de Cristo, hay una presencia real y objetiva de Él mismo de una manera que no podemos entender ni definir.

Aceptamos como válido el Bautismo Trinitario administrado en otras Iglesias Cristianas y damos la bienvenida a sus comulgantes cuando desean recibir con nosotros el Cuerpo y la Sangre de Cristo en la Santa Eucaristía. La Iglesia Anglicana reconoce como verdaderos hermanos en Cristo a todos los que creen en Él como único Señor y Salvador, verdadero Dios y verdadero hombre.

Nunca hemos pretendido poseer la única expresión válida del Cristianismo; proponemos «en lo esencial la unidad, en lo no esencial la libertad, y en todo caridad.»

Episcopales y Romanos

Los episcopales, aunque católicos le otergamos un lugar de honor a S.S. el Obispo de Roma, no estamos dentro de su jurisdicción. Nos mantenemos fieles a la S. Biblia, a las declaraciones de los Concilios Ecuménicos (sin adiciones ni alteraciones), celebramos los Sacramentos y confiamos en la razón y la conciencia individual como un Don de Dios.

La Iglesia anglicana existe desde los tiempos apostólicos (no desde el S.XVI) conservamos la sucesión apostólica, el sistema sacramental y las tradiciones litúrgucas católicas.

Nuestro clero, varones o mujeres, pueden ser solteros o casados; para aquellos que libremente optan por el celibato tenemos mas de un centenar de Ordenes y Congregaciones Religiosas masculinas y femeninas.

Honramos a los Santos y especialmente a la Siempre Bendita Virgen María, a quien reconocemos como Madre de Dios (Teotokos).

Estamos para colaborar con las otras Iglesias y grupos religiosos en la proclamación del Evangelio de N. S. Jesucristo y para servir en su Nombre a quien lo necesite o lo solicite.