La Iglesia Episcopal pertenece a la Comunión Anglicana, que tiene unos 70 millones de miembros en 163 paises. Somos una comunidad de cristianos vinculados por nuestra creencia en que las Sagradas Escrituras contienen el núcleo esencial de la fe de todo cristiano. Mediante relatos antiquísimos, asi como también modernos, que nos relacionan con Jesús y sus enseñanzas, descubrimos a diario la esperanza y el llamado de Dios en nuestra vida comunitaria: Vivimos estas creencias esenciales a través de:
Nos unimos en el culto, reconociendo la santidad de Dios, para escuchar Su Palabra, ofrecer nuestras oraciones y celebrar la presencia de Dios entre nosotros.
Todos son bienvenidos a participar de nuestro culto, porque es en el culto que vivimos nuestra vida comunitaria como una familia cristiana. La Escritura es el fundamento de nuestro culto. El oficio sigue un orden que se encuentra en nuestro libro de adoración que se llama el Libro de Oración Común, dos tercios del cual son tomados de la Biblia. Cada oficio religioso incluye la lectura de las Sagradas Escrituras, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento. Muchas de nuestras oraciones e himnos están compuestos con palabras de las Escrituras.
El Libro de Oración Común incluye una variedad de oraciones antiguas y modernas y oficios religiosos para las ocasiones en que toda la comunidad se reúne, o para uso individual. El Libro de Oración Común le permite a cada uno participar, recordándonos que cada persona es una parte importante de la experiencia del culto, ya sea el oficio una celebración o una ocasión solemne. Es realmente un manual para la vida cristiana diaria. La música, tanto tradicional como contemporánea, es parte integrante de la vinculación de nuestras oraciones con la Escritura.
En nuestro oficio de culto celebramos la presencia de Dios con nosotros a través del agua, el pan y el vino.
Nuestro Señor Jesucristo nos dice que a través del agua nos unimos a Dios. Nosotros le llamamos a este rito Bautismo. La Iglesia Episcopal cree que a través del bautismo en cualquier denominación cristiana, nos convertirnos en hermanos y hermanas de la familia de Dios (si no has sido bautizado y deseas serlo, dirígete a la oficina de la iglesia para obtener más información).
Jesús compartió el pan y el vino con sus primeros seguidores y está con nosotros hoy en esta comida de familia que llamamos Santa Comunión. A través de ella recibimos el perdón de nuestros pecados y fortalecemos nuestra unión con Dios y de los unos con los otros, al tiempo que recordamos la vida, muerte y Resurrección de Cristo. Cualquier persona bautizacla es bienvenida y alentada a compartir esta comida.
Creemos que hay un solo Dios que crea todas las cosas, nos redime del pecado y de la muerte y nos renueva como Hijos de Dios. Como episcopales, prometemos seguir a Jesucristo como nuestro Señor y Salvador. Creemos que la misión de nuestra Iglesia es la restauración de todas las personas a la unidad con Dios y de unos con otros en Cristo. Nos sentimos enriquecidos por tu presencia entre nosotros.
En tanto prosigues tu camino, recuérdanos como un lugar de descanso, restauración y reunión. Si buscas un lugar para adorar con regularidad, síentete bienvenido.
Señor amado, tú prometiste darle descanso a todos los que estén agobiados, tu prometiste alimentar a todos los hambrientos, tú prometiste salir al encuentro de todos los que te buscan: hazte presente, oh Cristo, junto a nosotros mientras procuramos una relación más profunda contigo, y guíanos en nuestro camino de manera que podamos experimentar tu amor en todas las cosas que hagamos en tu nombre. Amén
Que la paz del Señor sea siempre contigo.